Trocanteritis o bursitis trocanterea


¿Qué es la Trocanteritis?  

La trocanteritis, también llamada bursitis trocantérica es una inflamación en los tejidos que se encuentran en la zona lateral de la cadera generando dolor. Esta inflamación surge en los tejidos cercanos al trocánter mayor, una parte del fémur prominente donde tienen su inserción músculos importantes para poder caminar y permanecer en pie. Concretamente se pueden inflamar tanto alguna de las bursas trocantéricas (la superficial o la profunda), como los tendones de la musculatura de la zona (glúteo medio, rotadores externos de la cadera, etc)

 

Causas de trocanteritis

El problema de la trocanteritis se inicia cuando existe una inflamación de los tendones o estructuras de la zona. Esta puede provocarse por: 

Rozamiento anómalo: entre las estructuras que se encuentra en esta zona. El Trocánter Mayor, es una zona de hueso irrita al musculo Tensor de la Fascia Lata o Bolsa Trocanterea, generalmente por roce repetitivo o como secuela de pequeños traumatismos o problemas que irriten a la bursa (provocando la bursitis trocantérica). Esto es frecuente por ejemplo al dormir de lado en la cama o en deportistas que practican entrenamiento de alta intensidad. Otra causa llamativa es la cadera en resorte

Pinche aquí para saber más sobre la cadera en resorte

Sobreuso: Esta causa es la que podemos ver en personas que han aumentado su actividad en intensidad o duración sin un entrenamiento adecuado. Generalmente son los tendones glúteos o de los rotadores externos de la cadera los que se inflaman por una actividad para la que no han sido preparados de forma adecuada.

Debilidad: Con la edad o ciertas enfermedades, los músculos de la zona se debilitan provocando inflamación ante esfuerzos que previamente eran bien tolerados.

¿Cómo se si tengo Trocanteritis? Síntomas de la trocanteritis

 

El principal síntoma es dolor en la cara externa de la cadera. Comienza habitualmente con unas molestias que van aumentado con el paso de los días, a la que inicialmente no damos importancia, pero con el tiempo llega incluso a doler cuando tocamos la zona y que se extiende a veces por la cada externa del muslo llegando incluso a la rodilla. Muchas veces es un dolor que aumenta por la noche al dormir de ese lado.

Aunque para el diagnóstico suele ser suficiente con la exploración física, en el caso de dudas o cuando los síntomas no responden al tratamiento inicial se puede realizar una ecografía y una radiografía que descartan otras causas

Tratamiento de la trocanteritis

Tratamiento sin cirugía de la trocanteritis

El tratamiento conservador cura la enfermedad en casi todos los casos, aunque es cierto que cuesta mucho tiempo conseguir aliviar los síntomas, sobre todo si la enfermedad se cronifica. El tratamiento se basa en tres pilares:

Evitar agravar el dolor: Dependiendo de la causa desencadenante, lo fundamental es eliminar el problema que ha causado la trocanteritis o que la está agravando. Cambiar los hábitos de comportamiento evitando subir y bajar grandes escalones, apoyos sobre el lado afectado (dormir para el lado contrario) o bajar la intensidad del entrenamiento. Junto a evitar estos hábitos podemos aplicar frio en la zona y tomar AINES para controlar el dolor más agudo.

Ejercicios para la trocanteritis: Son la parte fundamental del tratamiento. Consisten en realizar estiramientos y potenciación de la musculatura glútea (glúteo medio, mayor y tensor de la fascia lata), así como los rotadores externos de la cadera. 

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Infiltraciones: Para lograr un alivio inmediato del dolor y dirigir un antinflamatorio específico contra la zona inflamada de la bursa, podemos infiltrar corticoide junto con anestésico local. Cuando el daño está fundamentalmente a nivel de los tendones con desgarros o tendinosis crónica puede ser beneficioso emplear terapias de medicina biológica cómo plasma rico en plaquetas (PRP). Cuando estas infiltraciones se realizan bajo control ecográfico aumentan mucho las probabilidades de acertar en el tejido que queremos infiltrar.

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Rehabilitación: Otras terapias que en muchas ocasiones se pueden realizar son fisioterapia dirigida, ondas de choque focales, etc. Cada procedimiento podrá ser útil según sea la causa del problema.

Cirugía de la trocanteritis

En aquellos casos en los que el tratamiento anterior no funcione, que cómo hemos comentado son una minoría, existe la opción de realizar una cirugía con dos objetivos: Eliminar la bursa inflamada y corregir la causa que está provocando la inflamación (reparación tendinosa si el tendón está roto o eliminación del roce del trocánter mayor).

 

Muchos de estos tratamientos es posible realizarlos a través de cirugía mínimamente invasiva con artroscopia, con lo que la recuperación se acorta notablemente y la agresión sobre los tejidos es menor. 

El pronóstico de estas lesiones es bueno cuando somos capaces de eliminar la causa que provoca la trocanteritis, volviendo a una vida normal alrededor entre 2 y 6 semanas tras la cirugía.

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